Dorotea y Doroteo viajan a La India

Todas las personas que formamos parte de la Gran Familia de Paula en Avilés estábamos   muy ilusionados ya que había llegado el día tan esperado. El día en que todos conoceríamos a Dorotea y Doroteo y el día en que comenzaría su viaje junto a Marta Torres, antigua alumna del Colegio, a través de la que Dorotea, Doroteo y con ellos, todos los alumnos y profes del cole,  conoceremos un lugar tan lejano para nosotros como es la India.

Marta ha venido hace unos días al colegio para estar con los alumnos de Bachiller y contarles cuál ha sido su experiencia de vida trabajando en una labor tan importante como es el voluntariado. Ella misma relataba su historia contándonos todas estas cosas:

Hoy es mañana

Cuando era pequeña yo tenía un sueño, trabajar como enfermera voluntaria en África. Pero antes de que os cuente esto os contaré otra historia que fue primero y sin ella mi sueño no se habría podido hacer realidad.

Todo empezó en el colegio lugar en el que me enseñaron a esforzarme cada día para en el futuro poder recoger los frutos de ese trabajo. Yo formaba parte del equipo de baloncesto que Nonnast llevó a campeonas de España tras casi diez años de trabajo juntos. En el cole aprendí a estar siempre en equipo, siempre formando parte de algo, apoyándonos los unos a los otros para construir y conseguir algo juntos. Siempre me sentí como en familia y tengo muy buenos recuerdos de las actividades que organizaban como el camino de Santiago o las convivencias de Celorio.

Terminé el colegio en el 2004, hace ya 13 años! Después me fui a estudiar enfermería a Madrid y luego me mudé a Salamanca los dos últimos años de carrera. Al terminar viví tres años en Madrid, algún tiempo en Extremadura, una beca en Malta y me fui a viajar por Europa. Tras llevar 6 meses en un trabajo fijo en Madrid mi hermana me convenció para que nos fuéramos juntas a Londres a estudiar inglés y como yo llevaba tiempo posponiendo esa aventura decidí dejarlo todo e irme con ella sin billete de vuelta. Los primeros ocho meses viví y trabajé en un albergue compartiendo habitación con cuatro personas más. Me costó 6 meses poder trabajar de enfermera por culpa del inglés, pero poco a poco fui mejorando hasta conseguir un trabajo de enfermera de la cirujana que operó las dos caderas a la madre de la reina. 

Aprendí muchísimo hasta que un día me di cuenta que ya llevaba 4 años en Londres y una vez más estaba posponiendo mi sueño. En el 2014 contacté con una ONG española que tiene proyectos allí y en agosto me fui a Senegal. Estuve en un pueblo que está a unos 60km de Dakar, y se llama Beer. Supuestamente esta gente me había dicho que había personal de la ONG, pero la única que estaba allí era una enfermera senegalesa que menos mal que hablábamos algo de inglés las dos porque sino no habríamos sido capaces de comunicarnos.

La cultura senegalesa es muy diferente. Comen en el suelo y todos del mismo plato. El dueño de la casa con la mano derecha parte la comida y la reparte al resto. Me sorprendió muchísimo que toda la familia de la enfermera, su madre, hermana y su sobrina compraban un hielo al día del tamaño de un vaso y lo metían en una neverita de estas de playa y de ese hielo bebían todo el día. No tenían nevera y el agua corriente sólo corría dos horas por las mañanas.

Una anécdota que se me quedó grabada fue un parto que atendí con la “matrona” (profesión que se pasan de generación en generación por eso está entre comillas). Esta mujer me hablaba en Wolof que es el idioma que tienen allí y me gritaba porque no nos entendíamos. El parto duró cinco horas y hubo un momento mientras la madre estaba en la camilla con contracciones que la matrona echó un colchón al suelo y ahí se puso a darle de mamar a su hija. No teníamos materiales, no había casi luz, estaba todo sucio, había cucarachas por todas partes, no había agua, con el mismo guante que la matrona le metía la mano a la madre para medir los centímetros que dilataba se la metía en la boca a su bebé que la llevaba en la espalda y no dejaba de llorar y para finalizar terminé cosiendo a la madre con el móvil en la boca para poder ver algo…y yo sólo quería que me comiera la tierra.

Después de esa experiencia, hablé con la enfermera y juntas limpiamos, rellenamos botellas de agua porque no había agua corriente, todo el material lo repusimos con lo poco que había y le regalé una linterna de estas para la frente. Allí estuve un mes como enfermera voluntaria.

Ya de vuelta en Londres, me puse a pensar qué podía hacer para ayudar a mejorar a la comunidad de Beer. Pero no fue hasta casi un año después de que estuviese allí que un día me rompí un hueso del pie y entonces quise hacer algo útil con mi inmovilidad y mis dos semanas de baja. Empecé un proyecto para conseguir paneles solares para este centro de salud. Es muy triste ver que hay personas que en pleno siglo XXI no tienen algo básico como es la luz o el agua. Los primeros días fueron muy emocionantes. Primero se movieron la familia, los amigos e incluso gente con la que hacía siglos que no hablaba y todos se fueron sumando al proyecto.

Organicé una fiesta en un bar en Londres con una banda senegalesa, hice crowdfunding, utilicé varios periódicos para contar la historia y me metí en el mundo de las redes sociales para motivar a la gente a donar.

A principios del 2016 tras seis años en Londres decidí que ya era hora de decirle adiós, así que dejé el trabajo, me fui a Liverpool a hacer el master de enfermedades tropicales para poder trabajar en países de África, Asia y Sudamérica y me fui a Senegal con 5100 Euros recaudados durante todo un año. Allí contraté a una empresa pequeña del pueblo que instaló los paneles solares y me quedé trabajando como enfermera unas semanas más. Después quise conocer otros países africanos así que volé a Kenia y durante 3 meses viajé en un camión con personas de todo el mundo por diez países hasta llegar a Ciudad del Cabo.

Mi sueño era ir a África y trabajar como enfermera y lo había conseguido. Pero cuando lo soñaba no sabía todo lo que me iba a aportar este viaje, desde que decidí qué hacer hasta que lo hice. Aprendí muchísimo de la cultura, también a ser un poco más tolerante y a dar las gracias con la boca bien abierta. Porque no fue un proyecto sólo mío, sino de todos los amigos, familia y desconocidos que quisieron aportar su granito de arena.

Con los años he ido aprendiendo que HOY es MAÑANA:

-          Haz un plan y no pierdas el objetivo de vista. Porque donde estés HOY está relacionado de alguna manera con dónde estarás MAÑANA.

-          Si quieres algo, hazlo! pero empieza a hacerlo HOY. Al menos identifica qué quieres hacer y por qué. Nos pasamos la vida posponiendo.

-          Tu vida puede ser como tú quieras. Si algo no te gusta, cámbialo.

-          ¿Quieres hacer un voluntariado? Da igual que seas enfermera, médico, sin carrera, que tengas 60 ó 16 años, se puede ayudar si se quiere.

-          No esperes a que otros te vengan a arreglar la vida. Tu vida es tuya. Únete a quien tenga ideas buenas y moveros juntos, HOY hay muchas cosas que mejorar.

-          Empieza a estudiar idiomas pero YA!! Los idiomas abren muchas puertas.

-          Y viaja, porque viajar es la única cosa que compramos que nos hace más ricos.

Ha pasado mucho tiempo desde que me fui de las Doroteas y muchas de las cosas que aprendí ya las olvidé, pero las cosas importantes viajan conmigo a todas partes. Desde el cole me enseñaron a permanecer juntos, a ser un equipo y a ser perseverante hasta que se logre el objetivo. En soledad se consigue mucho, pero yo sola no habría podido hacer posible mi sueño. Ahora seguiré viajando y en unos días me voy a la India para descubrir esta cultura y después visitaré los países Escandinavos.

Ha sido un placer volver al colegio a contar todo esto y ver a todos los profesores. Animo a todos los Doroteos que estáis por el mundo a ir al cole a contar vuestra historia. La verdad es que profes y alumnos me hicieron sentir como en casa una vez más. Gracias a todos!! Un abrazo enorme.

Marta Torres

 

          Junto a Marta surgió la idea de poder acompañarla en su próximo viaje y por este motivo comenzamos a pensar y a trabajar en la idea de que Dorotea y Doroteo la acompañasen, e igualmente pueda ocurrir en el futuro con antiguos alumnos que realicen distintas andanzas a lo largo y ancho del planeta.

          Dorotea y Doroteo tomaban forma y a la vez preparábamos la que sería su despedida, ya que ayer, día 9 de febrero de 2017, pudimos despedirles y desearles tanto a ellos como a Marta, sin la que esto no sería posible, que su viaje sea maravilloso, que pueda ayudar a muchas personas que lo necesitan, que nos vaya contando y enviando fotografías para poder saber qué es lo que hace y qué lugares visita y …  lo más importante … que lleve a través del mundo los valores de Santa Paula, los valores que cada uno de nosotros estamos orgullosos de labrar y ofrecer a los demás cada día.

          En los próximos días comenzará el viaje y Marta y nuestros amigos Dorotea y Doroteo nos irán contando toas las cosas que aprenden, viven y conocen de ese hermoso y gran país llamado India.

¡Os invitamos a seguir su viaje  y aprender un montón de cosas con nosotros!

                                                   “Estad alegres y contribuid a la alegría de los demás”

Santa Paula Frassinetti.

Enlace de prensa.

Dorotea y Doroteo viajan a la India http://www.lne.es/aviles/2017/02/14/dorotea-doroteo-viajan-india/2057433...

Nuestras redes sociales

Centro Educativo Certificado ISO 9001

 

Contacto

COLEGIO PAULA FRASSINETTI

Avda. de Alemania, 65.

33401. AVILÉS. ASTURIAS

Tfno.: 985 56 44 40

Contacto: direccion@paulafrassinetti.com

Cómo llegar. Ver mapa

Education - This is a contributing Drupal Theme
Design by WeebPal.